lunes, 9 de agosto de 2010

Confesiones.

Pensar que apenas era yo la que soñaba con importarle... Pensar, que pasó tanto tiempo... Y las cosas no se olvidan.


He de decir que, como una idiota, corroboré por mí misma que las cosas se piensan sólo dos veces antes de hacerlas, no millones de veces, pero he corroborado además, que no le olvidaré por más que quiera, y quisiera hacerlo; corroboré tambíen como una completa imbécil que debí decir las cosas como eran, no guardarme todo sólo para mí.


He de decir también, que le temo con ansias a ese futuro tan próximo que se acerca, puede que no vuelva, quién sabe, ¿y si pasa lo qué nadie quiere qué pase?, ¿mi ida para no volver más?


¿Por qué sucede todo al revés de cómo debe ser? ¿El 'Adiós' antes del 'Hola'? ¿El 'Y fueron felices...' antes del 'Érase una vez...'? ¿Y, hay qué dejar de ser feliz por ello?

Sólo queda, pensar.

No hay comentarios:

contador de visitas