

Tranquilo, respira; atento, aquí voy.
Si la vida se te pone un poco fuera de foco, presta atención, tranquilo, es un simple contratiempo. Tu eres más fuerte que esto. Toma aliento, respira. Agarra tu guitarra, hoy la música hablará por ti. Dirá todo lo que no les puedes decir; las notas fluirán solas, no corre prisa, no hay por qué. La vida es un rato nomás, y te la pueden robar, lo sé. Ponte los zapatos, sal. Vamos, ven; atento, aquí voy. Canta conmigo hoy, aquí estoy.
Y un minuto de silencio por aquellos que un día se desvanecieron, nunca volvieron a casa, nunca pudieron. Pero de todos modos, que vengan aquí, que agarren su música, y que digan todo lo que nunca les dejaron decir, mas alguno se reveló y no regresó. Pero no. Aquí y ahora, ya no. Yo te escucho hermano paisano, cántame a mí, sin miedo, sin culpa. Aquí nadie te despreciará, nadie te lo negará. Ni te arrebatarán la vida como lo hicieron sin más. Despacito, poco a poco. Ahí voy, aquí estoy.
Tranquilo, respira; atento, aquí voy.